No es
extraña la ocasión en que una idea se queda jugando en mi mente . Algunas
siguen haciéndolo después de muchos años.
La otra
noche se encontraron con una nueva amiga.
Era de noche, cerveza sobre la mesa, sonrisas en los labios y
conversaciones transcendentales de andar por casa.
Con mirada fascinada la dama del pelo enfurecido nos contaba la
filosofía de su caballero…
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Él me dijo: “Somos como una caja. Cuando destapas la caja ves lo que
hay dentro, cosas buenas y cosas malas, pero todas dentro de la misma caja. Si quieres a una persona, te quedas con toda su caja...”
La simplicidad de esa
idea sigue rebotando en mi mente… me mola.
Creo que
esa explicación se ha metido en mi caja.

